{actor} La próxima vez que quieras quejarte de algo que realmente no es importante, date cuenta lo mucho que Dios te ha dado y ha hecho en tu vida, y en lugar de quejarte o murmurar, simplemente vuelve tu mirada al cielo y dile al Señor: “¡Gracias Dios mío!”.
¿Sabes una cosa?
¡Eres más bendecido de lo que piensas!
“Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.”
1 Tesalonicenses 5:18 (Nueva Traducción Viviente)